#HilodeReyesMagos

Como siempre, soy el primero que se ha despertado en casa. Esta noche habrán venido los Reyes Magos, pero no me atrevo a salir de mi habitación, así que voy a escribir un hilo para hacer tiempo. #HilodeReyesMagos

¡Qué bonito es este día, ¿verdad?! 

Todo el mundo lo llama día de Reyes, pero su nombre verdadero es día de la Epifanía (manifestación) del Señor. Y es que, claro, los importantes no son los Reyes que van a ver al niño sino que es el niño Dios el que se manifiesta a todos los pueblos del mundo, representados en los magos. 

El Evangelio no nos dice que fueran reyes, ni cuántos eran, pero sí nos dice que llevaron tres regalos: oro. incienso y mirra, por lo que la tradición ha considerado que eran tres. Con respecto a su identificación con la estirpe real, lo debemos al salmo 71, el que se canta hoy en Misa, que dice: 

Los reyes de Saba y de Arabia
le ofrezcan sus dones;
postrense ante él todos los reyes,
y sirvanle todos los pueblos. 

Los santos padres vieron aquí una clara alusión a la adoración de los magos. Así que desde hace muchos siglos, los magos de oriente son identificados con esos reyes de naciones lejanas. ¿Y qué importancia tiene? Pues muchísima, porque el Mesías ha nacido, no solo para salvar a su pueblo (Israel), sino para salvar a todas las naciones, a la humanidad entera, ¡al mundo mundial! Que sepas que esto no debería ser así, porque el Señor escogió al pueblo de Israel, entre todos los pueblos de la tierra, para hacerlo suyo. Así que, a menos que seas judío, no te correspondía la salvación. Pero el Señor ha tenido misericordia y te ha injertado a ti, que eres gentil, rama silvestre, en el buen olivo. 

A muchos, como en el tiempo de Herodes, les pasará desapercibida hoy esta gran noticia, pero la Iglesia se encarga de repetirla, año tras año: ¡Que el mensaje de Jesús es para todos los hombres y mujeres de la tierra! 

Sea cual sea tu lengua, raza, pueblo o nación, estás llamado a pertenecer al pueblo santo de Dios. Muchos abrirán hoy sus regalos, y mañana los descambiarán por otra talla ajenos al verdadero regalo del que nos habla la fiesta de hoy. 

En ese pijama o en esa bufanda que te espera tras el envoltorio deberías ver el calorcito del amor que te tiene Dios. 

En ese móvil nuevo o en ese ordenador, deberías ver un Dios que se te comunica, que quiere llamarte para decirte cuánto te ama. Y también una oportunidad para contarle a los demás esta buena noticia. 

En ese regalo para el ocio podrías ver cómo Dios quiere ser tu compañero de juego, estar siempre a tu lado, alegrarte la vida. 

En esa prenda de moda deberías contemplar la belleza de la obra de Dios en ti. Él te ha hecho perfecto, Él te ha hecho perfecta. Siempre lo somos a sus ojos. 

En ese perfume, podrás significar el buen olor de Cristo, una llamada a que tus obras «huelan» a santidad.

 En cada regalo que recibas hoy, caro o barato, grande o pequeño, deberías ver una epifanía, una manifestación de cariño de parte del niño Dios que se sirve de la gente que te quiere para encarnarse hoy también en el salón de tu casa. 

Por cierto, ya se oye ruido por los pasillos. Creo que voy a ir a ver. ¿Habrán llegado los reyes? ¿Me habrán traído lo que les pedí? –¡Pero si no pediste nada!, me responde mi mujer. No es verdad. Es que lo que me pedí ya me llegó en la noche de Navidad. ¡Me voy corriendo al salón a ver ahora cómo se ha manifiestado! #Findelhilo

4 respuestas a «#HilodeReyesMagos»

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